Le escuchaba con atención por estos días a Onelio Olivera y Omar Pozo Crespo un criterio que identifica a nuestro que hacer Caribe, que si me lo permiten, es más a nuestra manera de ver un estado del alma.
Onelio y Omar, expresan: “…En el Caribe se unen, se entrelazan y se yuxtaponen las más complejas influencias culturales latinas, africanas, anglosajonas y asiáticas en un espacio geográfico marcado por choques, encuentros y mutuas transculturaciones que dieron origen a un nuevo elemento de semejanza especifico para toda la región y donde las diferencias existentes, y otras que nos quieren imponer, como la barrera lingüística, no han sido impedimento para que la diversidad de culturas que forman nuestro universo cultural, conformen al mismo tiempo nuestra identidad”